sábado, 16 de agosto de 2014

Queridos Reyes Magos...

...ya se que ya pasó la navidad, pero os escribo para el próximo año.
Quiero...que me devolváis la vida, aquella que tenía antes de que ella desapareciera, quiero que me devolváis la emoción del primer beso o la electricidad de la primera vez, que no fue hace mucho.
A estas alturas ya no veo colores, solo blancos y negros; dejé de soñar para dar paso a las pesadillas.
Perdí el alma por eso ya no sonrío, nadie quiere compartir la suya ¿entonces que me queda?
El reflejo de lo que solía ser, el niño que montaba una tienda de campaña bajo las sábanas de la cama; apenas recuerdo esas tardes en el parque donde me reía de verdad sin necesidad de emborracharme, pero ahora...
Podría escribir que he conocido a una chica, y que la quiero, que cuando me miro al espejo aparece ella primero, que todo cambió solo con el tacto de su mano, el roce de su piel casi puede detener el tiempo y su sonrisa...esa mirada, hizo que este mundo de mierda me pareciera una puta pasada.
Pero no todo es bueno, esto del amor es una locura, te eleva al cielo mas alto, pero te lanza a la habitación mas oscura, yo se que la quiero por eso, si desaparezco será con la cabeza bien alta.
Ojalá ella hubiera conocido a alguien mejor, alguien...mas como ella; ella se ríe cuando le cuento la historia de Bella y Bestia, pero no es ninguna historia inventada, es real, y en la vida real no existen muchos finales felices.
He cambiado de opinión...
Queridos Reyes Magos...quiero que me borréis de su memoria, porque puedo convivir con mis demonios pero no con su corazón roto.


sábado, 14 de junio de 2014

Yo no duermo, solo sueño.

14 horas mirando imágenes de cadáveres 
y esto es lo que comienzas a ver. 
Los miras a los ojos, incluso en una foto, y puedes leerlos. 
¿Sabes lo que ves? 
Le dan la bienvenida. 
No al principio, pero justo ahí, en el último instante. 
Es indudablemente un alivio. 
Porque todos ellos tenían miedo y ahora ven, 
por primera vez, lo fácil que era simplemente dejarse ir.
 Después ven, en ese último nanosegundo, ven lo que eran. 
Tú, tú mismo, todo este gran drama, nunca fue más que un burdo engaño de la arrogancia y la estúpida voluntad, 
y puedes simplemente liberarte de todo eso, 
finalmente darte cuenta que no tienes que aferrarte tan fuerte. 
Darte cuenta de que toda tu vida, todo lo que amas, lo que odias,
 tus memorias, todo tu dolor, era parte de una misma cosa. 
Era todo un mismo sueño, 
un sueño que albergaste dentro de una habitación cerrada, 
un sueño acerca de ser una persona. 
Y como en muchos sueños, en el final hay un monstruo


domingo, 1 de junio de 2014

¿Lo sabes?

Sabes quién eres. Sabes lo que te ha pasado. Quieres vivir así. 
¿Sabes lo que te ha pasado? ¿Quieres vivir así?

Si hay una cosa que he aprendido a los largo de los años, 
es que se necesita una persona, un milagro, un momento, 
para cambiar tu vida para siempre. 
Para cambiar tu punto de vista. Para cambiar el color de tu pensamiento. 
Lo que te obliga a volver a evaluar todo lo que crees que sabes, 
para que así puedas hacerte las preguntas más difíciles: 
¿Sabes quién eres? 
¿Entiendes lo que te ha sucedido? 
¿Quieres vivir de esta manera? 

A veces, solo necesitas alejarte de la ciudad. 
Tener otra perspectiva. 
Pero no siempre puedes ver que necesitas: Una nueva perspectiva.  
Porque tú… bueno, necesitas una nueva perspectiva para poder verlo. 
Es complicado.

Abre los ojos ¿Qué ves? ¿Más posibilidades? 
¿Un nuevo punto de vista te da más esperanza? 
Ese es el objetivo. Aunque no siempre funciona así. 
A veces, un cambio de perspectiva te hace ver lo que has perdido.

jueves, 10 de abril de 2014

...menos yo

Eh! vosotros dos porque no os vais a un hotel,
Todos a mi alrededor están en su luna de miel,
vosotros en vuestra pompa, y yo sin alfiler
todo el mundo tiene a alguien menos yo.

Parece que estoy en una película de amor,
esto es mas empalagoso que: Querido John,
si te echo de menos, la culpa no la tengo yo,
todo el mundo tiene a alguien menos yo.

Y te echo de menos...
sin ti siento que estoy perdido,
y ahora que no te tengo...
lloro como un niño chico.

Canciones de amor en la radio y esto me ralla,
la gente baila lento a donde quiera que vaya,
yo se bailar así pero nunca lo sabrás,
porque todo el mundo tiene a alguien menos yo.

Todo el mundo tiene a alguien menos yo.

Y te echo de menos...
sin ti siento que estoy perdido,
y ahora que no te tengo...
lloro como un niño chico.

En el sofá solo, jugando a juegos para dos,
mirando a las parejas ser parejas, desde el balcón,
incluso Cupido no encuentra solución,
todo el mundo tiene a alguien menos yo.

Y no se si encontraré a alguien como tu...
pero todo el mundo tiene a alguien menos yo.

jueves, 20 de marzo de 2014

El paso del tiempo...

Dicen que el paso del tiempo curará todas las heridas.
pero cuanto mas grande sea la perdida, 
mayor sera el corte y mas difícil el proceso de recuperarse.
El dolor puede desvanecerse, 
pero las cicatrices sirven de recordatorio del sufrimiento
y hacen que quien las lleva no quiera volver a resultar herido.
Así que, según pasa el tiempo, nos perdemos con las distracciones,
actuamos fruto de la frustración, reaccionamos con violencia, cediendo a la ira.
Mientras, conspiramos y planeamos a la vez que esperamos hacernos mas fuertes.
Entonces, antes incluso de darnos cuenta del tiempo que a pasado, 
estamos curados, preparados para volver a empezar de nuevo.

Todo cambio, comienza con un plan.
El éxito, el cual depende de varias cosas;
Estar realmente comprometido, pasión por la causa, la voluntad de abrazar un nuevo camino,
determinación para superar cualquier obstáculo, y en algunos casos,
incluso haciendo alianzas que nunca imaginaste.


lunes, 27 de enero de 2014

Runaway...



 Puede que no tengamos que ser felices, puede que la gratitud no tenga nada que ver con la alegría, puede que ser agradecido signifique estar contento con lo que tienes, apreciar las victorias, admirar la lucha que implica seguir viviendo. Quizás estamos agradecidos por lo que nos resulta familiar y puede que por las cosas que no sabremos nunca. Al final del día el simple hecho de tener el valor de no derrumbarnos, es suficiente motivo para celebrarlo.

En el fondo a todo el mundo le gusta pensar que puede ser fuerte, pero ser fuerte no solamente es ser duro, se trata de asimilarlo. A veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte por una vez. No tienes que ser duro cada momento del día, está bien bajar la guardia, de hecho hay momentos en que es lo mejor que podrías hacer, siempre que escojas tus momentos con sabiduría.

Cuando eres pequeño, la noche da miedo porque se esconden monstruos bajo la cama. Cuando te haces mayor, los monstruos son diferentes. Falta de confianza en uno mismo, soledad, arrepentimiento... Y aunque seas mayor y más sabio, te sigue dando miedo la noche. Dormir. Es lo más fácil de hacer. Solo cierras los ojos. Pero para muchos de nosotros, dormir parece estar fuera de nuestro alcance. Queremos hacerlo, pero no sabemos como conseguirlo. Pero una vez que nos enfrentamos a nuestros demonios, nos enfrentamos a nuestros miedos y nos entregamos a los demás para ayudar. La noche no da tanto miedo porque nos damos cuenta de que no estamos completamente solos en la oscuridad.

Cuando acaba el día, lo que todos deseamos es tener a alguien cerca. Guardar las distancias y fingir que no te preocupan los demás, no es más que una sarta de mentiras. Elegimos a las personas que queremos que estén cerca; y cuando las hemos elegido, nos quedamos junto a ellas. Aunque les hagamos daño. La gente que se queda contigo cuando el día llega a su fin, es la que merece la pena conservar. Aunque a veces cerca, es demasiado cerca. Sin embargo, a veces, la invasión de tu espacio personal es lo que necesitas.

El dolor: anestesiarlo, aguantarlo, ignorarlo... Para algunos la mejor manera de enfrentarse a él es seguir viviendo.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Mirando atrás

Cuando era pequeño tenía un juego de memoria: un grupo de cartas boca abajo en fila. Cada carta tenía una imagen. Giraba una, la miraba y le volvía a dar la vuelta. Entonces tenía que tratar de recordar dónde estaba la carta igual a esa. A veces no tenía ni idea. Y otras veces, veía exactamente lo que necesitaba ver. Las cartas parecían estar colocadas sin un orden y al azar, pero no dejaba de darles la vuelta. Y cuantas más cartas veía, sentía cómo todo encajaba.
Este es el lugar donde pasan cosas horribles. Has hecho bien en irte. Probablemente estés escapando de los desastres. Mírame. Prácticamente he crecido aquí. Y tienes razón, me ha hecho daño en formas que nunca podré superar. Tengo muchos recuerdos de personas, personas que he perdido para siempre. Pero también tengo muchos otros recuerdos: Este es el lugar donde me enamoré, el lugar donde encontré a mi familia. Aquí es donde he aprendido a ser quién soy, donde aprendí a asumir la responsabilidad por la vida de alguien más. Y es el lugar donde te conocí. Así que imagino que este lugar me ha dado mucho más de lo que me ha quitado. He vivido aquí tanto como he sobrevivido. Solo depende de cómo se mire. Voy a elegir mirarlo de esa manera y recordarte de esa manera.